Se que sigues nuestras andanzas gastronómicas, y también sé que sabes que una vez al mes nos escapamos en un ZITY para comer en Madrid Central pasándonos el tema multas “por ahí”. Bien, pues si nos sigues en Instagram seguramente te enteraste de que la semana pasada lanzamos una propuesta a nuestros seguidores. Era fácil y suculenta a partes iguales. Entre todos los que nos escribieran un mensaje privado en esta red social, íbamos a elegir a una persona para recogerla de donde estuviera, invitarla a comer, y llevarla de vuelta a su casa/curro. Recibimos una buena ristra de mensajes, y elegimos el primero, el de Alba, por ser la primera y también porque aseguró que era fiel a nuestras recomendaciones desde hace años (y oye, esto siempre hace ilusión). Le preguntamos qué quería comer, y dijo que le gustaba mucho el steak tartar. No lo dudé, tenía que llevarla a AskuaBarra.

Restaurante Askuabarra Madrid 01

Este proyecto lleva cuatro años y medio de recorrido, está capitaneado por los hermanos Jorge y Nacho Gadea, el primero en la cocina (ex La Tasquita de Enfrente y Álbora), y el segundo encargado de la sala, y viene a ser el hijo pequeño del restaurante Askua, en Valencia. Su éxito, desde que abrió, fue fulminante. La clave, principalmente y como en su casa madre, el máximo cuidado por la materia prima. Aunque lógicamente el sentido común en las elaboraciones (tratándola como merece), y un muy buen trabajo en sala han ayudado, y mucho.

Su carta está dividida en: Al Centro, Puro Producto, Pescados, Carnes, Cuchara, y Postres. Con un anexo, siguiendo esta línea de respeto al producto, en el que citan a algunos de sus proveedores, como Luismi Garayar en las carnes, Pescaderías Coruñesas y Pescados Sotero en los pescados, o Viena La Baguette y Paco Roig en el pan, entre otros muchos tops. En cuanto al espacio, pues se trata de una sala no muy grande, más bien austera (aquí más que nada se viene a comer, a comer bien), donde dan servicio a unas 35 personas como máximo. Y allí estábamos Alba y yo, sentados en la única mesa con luz natural, junto a la ventana al lado de la puerta de acceso a Askuabarra, con ganas de probar cositas.

Tras pensarlo y repensarlo mucho, nos decidimos por empezar con media de Patatas Bravas, estilo valenciano, en trozos más pequeños de lo que suele ser habitual, y acompañadas de alioli y el toque picante (bastante sutil) de su aceite de pimentón y guindilla.

Restaurante Askuabarra Madrid 03

Después, le siguieron un par de croquetas. La redonda era una Croqueta de Idiazabal, y la rectangular Croqueta de rabo de toro, pollo y curry. Si tuviera que elegir me quedaría con la de rabo de toro, aunque ambas están a muy buen nivel. Sabrosas, cremosas y extra crujientes (no en vano usan la corteza de sus panes de Viena La Baguette).

Restaurante Askuabarra Madrid 04

Restaurante Askuabarra Madrid 05

Para beber, tras un par de cervezas, optamos por Boa Peza, un Mencía de Ribeira Sacra, un vino muy equilibrado que acompaña bien a prácticamente todo. Y así hicimos el resto de nuestra comida en Askuabarra.

Restaurante Askuabarra Madrid 06

Y entonces llegaron las señoras Cocochas de merluza, de dos tipos. Las de la izquierda son Cocochas de merluza rebozadas, y las de la derecha, Cocochas a la parrilla. Pura seda, lo que te decía al comienzo, materia prima tratada con cariño.

Restaurante Askuabarra Madrid 07

Aun andábamos noqueados con las cocochas, cuando llegó uno de los platos estrella, para mi, de Askuabarra, su Raya a la mantequilla negra. Te la limpian, ya sabes que tiene mucha espina, en mesa. Por cierto, esa salsa que ves ahí está para tirarse de cabeza. Eso hicimos.

Restaurante Askuabarra Madrid 08

Pasamos a la materia carnívora, uno de sus puntos fuertes. Primero un par de Montaditos de Steak Tartar. Su fama le precedía, y con razón. Alba quería Steak Tartar, y con este montadito casi entra en trance.

Restaurante Askuabarra Madrid 09

Y por último (sí, lamentablemente no pudimos con la “Chuleta de Luismi”), unas increíbles Mollejas a la parrilla, judía verde, mostaza y menta.

Restaurante Askuabarra Madrid 10

El obligado postre, su Torrija caramelizada. Este brioche elaborado por Paco Roig (el famoso panadero y pastelero valenciano), entra por la puerta en nuestra selección con las mejores torrijas de Madrid. Super jugoso, pero sin perder consistencia, final de 10.

Restaurante Askuabarra Madrid 11

Askuabarra ha cumplido expectativas, y confieso que eran altas. Estamos ante uno de esos restaurantes infalibles, gracias por un lado a una carta (tanto de comida como de vinos) inteligente y muy bien trabajada, basada en productos de lujo para cada elaboración, y en la que será muy complicado equivocarse, y por otro a un servicio de sala, con Nacho Gadea y su sonrisa permanente a la cabeza, que también lo borda. Con nosotros al menos no patineron en nada. Con un ticket de 45-50 euros por persona, se convierte para nosotros en lo que ya es para muchos a quienes les gusta comer bien más allá del look del restaurante, un fetiche para volver y volver. Como ya es habitual, cafelito mientras abrimos la app de ZITY y pillamos uno a 5 minutos andando, y de vuelta. Estad atentos, porque pronto volveremos a invitar a otro/a seguidor/a de la web, y nos lo llevaremos por ahí a comer algo rico.

Restaurante Askuabarra Madrid 12

Por si quieres seguir más de cerca a los hermanos Gadea en Askuabarra, aquí os dejamos su cuenta de Instagram.

C/ Arlaban, 7.

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