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Hay señales que rápidamente te indican que estás en el sitio adecuado. Entre calles dedicadas a santos, la fachada roja de Comparte Bistró se mimetiza con pequeños restaurantes del barrio de Chueca. Nuestro ojo fino nos decía que había que probar la cocina de este nuevo restaurante (el último que te recomendamos este año) que trae aires renovados desde Francia.

Nada más entrar, los aromas a chup-chup de su cocina abierta despiertan el estómago, y enseguida te sientes a gusto gracias a una sencilla decoración, con paredes en color burdeos (no podía ser de otra manera) y mesas y sillas de madera oscura, y a su banda sonora, también muy acertada. Estas ante un bistró parisino a la española que invita a quedarse y disfrutar.

Al frente de la cocina, el chef Mario Sánchez Ariza (ex de DiverXo, ex Aponiente) con experiencia en el país vecino hace de las suyas, y en sala, Charlotte Finkel (ex Four Seasons) atiende siempre con una sonrisa. Él gaditano, ella parisina. De esta mezcla nace Comparte Bistró, con una propuesta gastronómica que une lo mejor de cada casa: productos españoles, especialmente andaluces, como el atún, combinados con técnicas clásicas francesas visibles en salsas, reducciones y caldos.

La carta, que irá cambiando en función del producto de temporada, recoge platos actuales que puedes encontrar en cualquier bistró parisino. “No queríamos ir a lo clásico”, nos explica Mario. “Queremos una cocina desenfadada con platos que puedes encontrar si vas a comer a Francia” En definitiva, una visión más realista de la actual comida francesa a través de 15 platos pensados en su mayoría para compartir.

Tras el aperitivo de la casa, mantequilla de Normandía, aceite de oliva de Jaén y pan tostado, comenzamos con un clásico gaditano: el Chicharrón, que normalmente se hace frito y entero. En Comparte Bistro le dan una vuelta y cocinan la pieza de panceta en grasa de cerdo, con ajo, pimentón y hierbas durante 4 horas. Después lo enfrían y lo cortan a máquina. Lo acompañan de un pimiento asado, cebollino, sal y aceite de oliva. Fantástico inicio.

La prueba de fuego estaba en el entrante de los entrantes: Las croquetas de ropavieja y… ¡oh la la! Cremosísimas y con una bechamel absolutamente adictiva. Vienen acompañadas de un caldo muy concentrado, para que vayas combinando bocado y sorbo. ¡Para comerte 10! Las hemos tenido que incluir, necesariamente, en nuestro ranking con las mejores croquetas de Madrid.

El siguiente plato también nos encandiló. Las Setas con curry francés vadouvan (una mezcla de especias típicas de la ciudad india de Puducherry, aún territorio francés) y cecina. Excelente texturas y un picante sutil que convive a la perfección con el salado del jamón. Otro acierto.

A continuación llegó el Croque Monsieur. “Es un plato que en Francia hacen las madres en casa. Nosotros cocinamos el jarrete durante 12 horas y reducimos la salsa, lo desmigamos y hacemos un prensado tradicional”. El toque final es el brioche tostado… lástima que en dos bocados desaparezca. Un plato obligatorio en tu visita a Comparte Bistro.

Tal y como nos había recomendado Mario, el Atún a la bordelaise con puré de patatas tradicional era un must. Sin duda es un plato que está llamado a convertirse en plato icónico, además de ser una clarísima referencia a los orígenes del chef.

Seguimos con las Albóndigas de pato acompañadas de magré con sal y pimentón, y un poquito de parmesano. Una combinación interesante, aunque nos faltó algo de jugosidad.

Para cerrar nuestra primera visita, terminamos con dos postres. El primero, el Cremoso de chocolate negro, toffee de jengibre, piña asada y AOVE. Lo acompañamos con una copa de Romer du Hayot 2014, un vino postre de Burdeos que maridaba al 100%.

Como nos quedábamos con ganas de conocer un postre poco común, no pudimos resistirnos a probar el Sherry baba bañado en vino oloroso con fruta de la pasión y chocolate blanco. Un postre muy recomendable para paladares golosos.

En Comparte Bistró vas a disfrutar. Esta pareja desprende buena vibra por los cuatro costados, y han puesto mucha ilusión y mimo en cada detalle. A pesar de ser un proyecto con apenas unas semanas de rodaje, demuestran haber depositado su experiencia en el sector con una mirada muy personal y con muy buen gusto. En este restaurante te vas a encontrar sabores con guiños constantes a Andalucía, basándose en la técnica y fondos franceses, en platos elegantes, equilibrados y sabrosos.

Está claro que quieren echar raíces y ganarse un hueco en Madrid, y eso nos alegra enormemente. Con un ticket medio de 50 euros por persona, se nos quedan muchas cosas pendientes, y queremos volver más pronto que tarde para ver cómo evolucionan, pero les auguramos muy buen futuro en Madrid.

Si quieres seguirles la pista, aquí mismo puedes hacerlo en Instagram.

C/ Belén, 6.

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Sandra

Periodista made in Madrid. Enamorada del chocolate y del café. Como con los ojos y odio las calorías. Muy fan del salmón. Busco tesoros culinarios.

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