Millonario de vocación, soy fotógrafo de profesión para guardar las apariencias, aspirante a profesor para parecer un tipo más interesante y amante del misterio para crear incertidumbre. Licenciado en comunicación y especializado en guión de cine, he escrito y dirigido cortometrajes, impartido cursos de audiovisuales, currela en un taller de soldadura (la pela es la pela) e incluso recepcionista de hotel, pero lo que más me flipa en esta vida es hacer fotos y el buen yantar.