Te lo adelantamos hace unos días en nuestra agenda gastronómica de la capital. El ya icónico Bar Trafalgar acaba de estrenar un hermano pequeño, Bar Vergara. Se trata de un proyecto muy similar, donde el tapeo de calidad pensado para compartir, y la carta de vinos y cócteles, son los protagonistas. Así es, como imaginas, nos ha faltado tiempo para ir a conocerlo.
Se trata del nuevo «place to be», como ya hicieron sus creadores con su predecesor, llamado a convertirse en un nuevo punto de encuentro para los amantes del buen tapeo y los cócteles.
Gracias a una combinación maestra en la que conjugan la esencia de los bares tradicionales madrileños con un toque contemporáneo (que puede incluso recordar a bares neoyorkinos, o berlineses…) junto con la opción de poder comer a cualquier hora gracias a su cocinan abierta todo el día (y todos los días de la semana), con Bar Vergara lo han vuelto a conseguir.

En su carta te vas a encontrar muchos platos que comparten con Bar Trafalgar, y otras interesantes novedades, todo ello bajo la asesoría de chefs con dilatada experiencia en grandes casas, para darle ese punch de calidad a todo lo que sale de sus fogones. Todo sencillo, sin grandes lujos ni rimbombancias, y muy efectivo. Te contamos lo que comimos en Bar Vergara ya mismo.

Empezamos con unas Mini cocas de sardina ahumada con Idiazabal y tomate semi seco, acompañadas de un par de cócteles de la casa. Perfect mix.

Montaditos de steak tartar sobre milhojas de patatas. No dejes de pedirlo en Bar Vergara.

Rapito braseado con salsa bilbaína.

Otro must, el Bikini de pastrami (elaborado por ellos mismos) con queso viejo y pepino encurtido.

Y acabamos la parte salada con dos platos que podrían considerarse principales, aunque como te digo, aquí todo está pensado para compartir y para que sea fácil de comer. Ventresca de atún rojo a la brasa, y Solomillo de vaca vieja trinchado, pura mantequilla.

Acabamos con dos postres que tampoco defraudaron. Una muy correcta Tarta de tres quesos, y otro que nos gustó mucho, la Mouselina de limón, con chantilly de lima y galleta de tomillo. Buen cierre en esta primera visita a Bar Vergara.

En definitiva, una gran opción para comer buenas raciones, y beber buenos cócteles o vinos, a precios competitivos. Un local lleno de rollazo, con muy buena música y ambiente, en el que además de las croquetas, la ensaladilla o sus bravas amilhojadas, te diría que tienes que pedir sí o sí el Rapito braseado, los Montaditos de Steak Tartar, el Bikini de pastrami con pepino encurtido, y el Solomillo de vaca vieja. En cuanto al ticket medio, rondará los 35-40 euros/persona, según lo que se te vaya la mano con los cócteles. Además, para los que vivimos en la zona norte, mola que lo hayan abierto por aquí y ya no tengamos que ir hasta Olavide para disfrutar de Bar Trafalgar (que también lo haremos). Ya nos contarás.
Aquí tienes su web, y en este enlace puedes seguirles en Instagram.
C/ Serrano, 232.