No hay duda, uno de los ingredientes más importantes en cualquier plato (por muy cursi que suene) es el cariño. Si algo está hecho con una buena dosis de cariño, lo vas a notar al primer bocado. En el restaurante que te recomendamos esta semana, lo notamos de principio a fin. Te hablo de un recién llegado a la convulsa escena madrileña, Nacha.
En este local, ubicado en la zona de Conde Duque, en un luminoso espacio que durante décadas fue un bar del barrio, se podría decir que te vas a encontrar un restaurante argentino «actualizado», donde la parrilla está, y es protagonista, pero sin que la carta gire en torno a la oferta de carnes, que también las tienen.

La carta del restaurante Nacha está diseñada para compartir, y me gusta mucho el hecho de que además de clásicos con acento argentino como la empanada criolla, o el ojo de bife, también nos volvemos a encontrar (como hicimos la semana pasada) con platos diferentes, llenos de personalidad, y como te decía al comienzo y pudimos comprobar en esta primera visita, elaborados con mucho cariño.
Labneh ahumado con focaccia casera, un interesante club sandwich (con milanesa), verduras con un twist, y hasta una espectacular molleja a baja temperatura, con algunos de ellos. Sobre el papel, apetece todo, pero ya mismo te contamos lo que debes pedir sí o sí en Nacha.

Empezamos con su versión del Matrimonio, con la anchoa y el boquerón, sobre un brioche, con mayo de eneldo y un poco de chimichurri (para darle el acento argentino) por encima; y unos Espárragos, con guisantes, jamón ibérico, yema curada, y parmesano rallado por encima.

Después seguimos con su Empanada criolla (frita), de carne cortada a cuchillo, también con chimichurri. Tienes que pedirla cuando vayas a Nacha, es espectacular.

Pasamos al Labneh ahumado, con aceite verde y una tremenda focaccia (que elaboran a diario en Nacha), y un mix de especias.

Luego, otro plato que nos tocó la fibra, la Molleja (a baja temperatura), terminada en la robata. Muy crujiente por fuera, muy tierna por dentro. Lo sirven con limón exprimido y cebollino, pero ni falta que hace echárselo por encima. Créeme, solo por esta molleja la visita a Nacha está justificada.

Y acabamos la parte salada en Nacha con un Ojo de bife a la parrilla (puedes elegir punto argentino o español), acompañado de un plato llamado Temporada, con verduras según temporada a la brasa, en este caso eran bimi y kale, nuez crocante, stracciatella y vinagreta de limón.

De postre, un imprescindible Flan de dulce de leche, con crema de queso mascarpone. Deja hueco para esto, por favor.

Da gusto encontrar estas pequeñas joyas de barrio, donde con apenas una pequeña parrilla pueden hacen maravillas. Pese a su corta vida (apenas llevan dos semanas abiertos), estamos ante un proyecto serio donde los haya, que va a a dar mucho que hablar. Imprescindible su molleja, su versión del labneh, la empanada, los espárragos, y por supuesto, su grandísimo flan de dulce de leche, que no podía faltar para redondear esta experiencia argentina. El ticket medio, también rema a su favor, pues hablamos de un ticket que rondará los 40 euros/persona, con vino. Bravo, larga vida a Nacha.
En este enlace puedes seguirles en Instagram.
C/ Conde Duque, 32.
Buenas.
Vamos dos personas una celíaca (alergia al gluten) y otra alérgica al huevo.
Teneis opciones para nosotros
Gracias
Quisiera hacer una reserva para este sábado 20 de septiembre, para 4 personas en mesa baja.
Es posible?
Muchas gracias
Hola,
Quisiera hacer una reserva en Nacha para esta noche (jueves 10 de abril) a las 21:30 para 5 personas. ¿Me podrías confirmar si es posible?
Muchas gracias,
Brian