Llevarse sorpresas (gratas) después de 12 años probando restaurantes es cada vez algo más complicado, más aún con un panorama lleno de aperturas, donde la originalidad no es precisamente algo abundante. La recomendación de esta semana va para un restaurante con apenas unos meses de vida, que nos ha gustado mucho tanto por la calidad como la singularidad de su propuesta, te hablamos del restaurante TonTon.
Abrieron sus puertas justo antes del verano (ya entonces nos hicimos eco de la noticia en esta agenda gastronómica) con las ideas muy claras, gracias a la visión de los socios Bosco Suarez de Puga, Arnaud Bernard, y a la sapiencia la chef Alice Reydet, con experiencia en casas tan importantes como El Celler de Can Roca (Gerona), o Séptime (Paris).

Con el restaurante TonTon han creado un proyecto espectacular (en lo que antiguamente fue una carpintería), que invita a la calma y al disfrute, gracias por un lado a una cuidada atención, y por otro a una carta muy interesante, dividida en tres secciones.
La primera: pequeños bocados individuales, la segunda: con algo de pescado, verduras, y algunos «sides», y la tercera lo que podrían ser platos principales, aunque la idea en general es compartirlo todo, y es lo que hicimos.
Todas son elaboraciones con más bien pocos ingredientes y carácter nórdico, que no te vas a encontrar en las cartas-clon de medio Madrid, donde todo está en equilibro.
Ojo, porque según nos comentan cada dos semanas van cambiando algunos platos, y es más que probable que cuando les visites, la carta sea diferente. Te contamos lo que comimos en esta primera visita al restaurante TonTon.

Empezamos con la Tarama con huevas de maruca, aceite de oliva y pimenton, y dos unidades de su Sardina curada, con aceite de laurel quemado, para comerlo de bocado. Ambos acompañados por un adictivo pan de masa madre de Cientotreinta Grados.

Después, también se su primera sección, un Brioche con mantequilla y erizo.

Seguimos con una Dorada curada, con tomate lacto-fermentado.

Mejillones salteados al ajillo sobre puré de maíz, con cilantro, minimarorzas y pimienta de espelete, y de «side» su Boniato con queso comté y salsa matcha. Estos fueron dos de los platos que más disfrutamos en TonTon.

Acabamos con un plato estandarte del restaurante, las Mollejas con apionabo y jugo a base de pollo.

De postres, dos elaboraciones sobresalientes, Higos con crema chantilly y aceite de hoja de laurel, y una buenísima Mousse de chocolate, con aceite y sal.

Hay muchos motivos para hacer una visita al restaurante TonTon. Su comedor es de los más acogedores que recordamos (solo dan cenas), su equipo de sala lo hace realmente bien, y su singular oferta gastronómica es sofisticada pero sencilla al mismo tiempo (siempre con la temporalidad como eje principal). Tarea complicada que su chef Alice Reydet cumple con nota. El ticket medio rondará los 60 euros/persona. Ojalá pronto haya más proyectos con tanta personalidad en Madrid.
Aquí tienes la web del restaurante TonTon, y aquí puedes seguirles en Instagram.
C/ Jordan, 7.
Será salsa macha, no?