La de Oriente Próximo es (con el permiso de peruana, japonesa y mexicana) una de las gastronomías que más suelo disfrutar. Y es que la mezcla de culturas que han dado forma a esta cocina, hacen que sus platos me resulten irresistibles (siempre y cuando estén bien ejecutados, claro está). Esta semana viajamos al Líbano sin salir de Madrid, para conocer un pequeño restaurante en el barrio de Salamanca, Onoé.
En este coqueto bistró libanés, la pareja formada por Reen Jundi y Rayan El Hamoush ofrece una cocina abierta todo el día, llena de sabores de su tierra (y recetas de su abuela), que conjugan muy acertadamente con toques mediterráneos.

En su carta, vas a poder encontrat Ensaladas; Mezzes (entrantes) como la muhamara, falafel, hummus (con muy buenas combinaciones) o kibbe entre otros ; Tacos, y por último Parrilladas, con platos como el shish momo (espectacular), sin perder de vista los postres. Ya mismo te contamos lo que pedimos en esta primera visita al restaurante Onoé.
Empezamos con una más que correcta Burrata Onoé, con base de musaka libanesa, y un Hummus con chorizo… sí, con chorizo. Garbanzos con chorizo siempre ha sido un buen tándem, ¿por qué no adaptarlo con un hummus? El resultado es soberbio.

Le siguió uno de los clásicos de la cocina libanesa, que en Onoé clavan, la verdad, su Falafel. Y también un par de unidades de Kibbe (croquetas de carne, bulgur y especias rellenas de carne picada y piñones).

Y de la sección de Parrilladas, acabamos con una brocheta de Shish Momo, una plato creado por el padre de Reem, que solo vas a encontrar en Onoé. Carne de solomillo de ternera (con crema de cacahuete) a la brasa, que nos gustó muchísimo.

Importante, deja hueco para los postres, porque merecen la pena. Su Baklava casero con helado de pistacho está tremendo, y su Tiramisú con cardamomo y pistacho también nos sorprendió, aunque no tanto como el Baklava.

Estamos viviendo un boom de la cocina libanesa en Madrid, pero ojo, porque si te entra antojo tienes que saber dónde sí y donde no meterte. Onoé sin duda es un si. En este bistró conjugan las recetas familiares con sabores del resto del Mediterráneo (Italia, Grecia, España), y lo hacen realmente bien. El Hummus con chorizo es tremendo, así como su Shish Momo, o el Falafel (de los mejores de Madrid junto con el de Fayer). El ticket medio es de 35 euros/persona, sin duda para repetir en la casa de Reem y Rayan. Ya nos contarás.
Aquí tienes la web del restaurante Onoé, aquí puedes seguirles en Instagram, y en este enlace puedes descargar (desde tu móvil) la app Lazo para regalar la experiencia Onoé a quien quieras.
C/ Hermosilla, 65.