Desde que probamos Wetaca por primera vez (hace ya unos años), supimos que les iba a ir pero que muy bien. Lo que nos encontramos en aquellos tápers nos llamó la atención tanto por la variedad de elaboraciones, tocando palos desde tradicionales hasta de cocina fusión, como por la sorprendente solidez de sabores. Y así ha sido, con el tiempo la startup de dos amigos gallegos de la universidad y grandes amantes de la gastronomía, Andrés Casal y Efrén Álvarez, se ha convertido en la que parte el bacalao en el terreno de la comida casera a domicilio.

Llevábamos tiempo con ganas de conocer todos los detalles de su proceso de trabajo y elaboración, y como ahora la gente se está volviendo loca a pedir comida a domicilio, pensamos que era el momento perfecto para hacerlo y darlo a conocer. Así, la semana pasada nos acercamos a la nave de Wetaca, donde nos estuvieron contando de primera mano cada uno de los pasos para la obtención de sus sabrosos tápers. Desde ya te adelanto que es una pasada lo que allí tienen montado.

Para entender este proyecto como merece, hay que remontarse al 2013, cuando tras unos años de amistad entre ambos socios y el paso de Efrén por la primera edición de MasterChef España, este aprovechó el cheque regalo que le hicieron al salir del programa para comprarse una envasadora doméstica, y justo después pasó un mes el restaurante ABaC (Barcelona) donde tuvo sus primeros escarceos con los envasados al vacío.

Así fue como surgió el germen de una idea que iba a revolucionar el sector… «Si se puede hacer para alta cocina, ¿por qué no hacerlo para nuestros platos en casa?».

Tras unos pocos meses de pruebas, y tras estudiar todo lo que pudieron sobre conservación de alimentos y microbiología, lograron una buena conservación de sus platos y lanzaron la opción de cocinar una serie de elaboraciones para 7 amigos. Fue tan bien la cosa que estos conejillos de indias corrieron la voz de tal forma que en poco tiempo empezaron a recibir mails de gente que ni conocían y les pedían tápers a domicilio.

Así, viendo el éxito de este primer intento, en septiembre del 2014 pillaron su primer local, de apenas 45 metros, y en enero 2015 lanzaron Wetaca. Este año, recuerda Efrén con una gota fría recorriendo su sien, fue especialmente duro. Ellos dos lo hacían todo, cocinaban, montaban los pedidos, limpiaban, repartían, se encargaban de las finanzas y el marketing, decidían las cartas, hacían las fotos… lo bueno fue que a finales de este año ya estaban duplicando las ventas, y a comienzos del 2016 ya eran rentables gracias en gran medida al boca a boca y la recurrencia.

A partir de aquí encontraron financiación y fue todo vertiginoso, pues ambos pudieron volcarse al 100% en hacer crecer Wetaca, delegando la parte del I+D en grandes profesionales con experiencia en alta cocina, y encontrando un sistema en el que mediante una disección de la carta y concretando elementos comunes a muchos platos (sofritos, caldos, salsas), pudieron estandarizarlos para conseguir la consistencia y eficiencia que necesitaban.

Cuando le preguntamos a Efrén sobre el proceso global, desde que llega el producto hasta que sale el reparto de las cajas de Wetaca de su actual, y enorme, nave en Villaverde, nos lo explica en tres pasos muy simples.

Primero llega el producto, y tras un control exhaustivo se pasa a producción y se cocina. Después, tras cocinarse se enfría inmediatamente (pasando de 70 a menos de 4 grados en 90 minutos, lo que anula cualquier posible contaminación del producto). Y por último, se envasa al vacío en el táper y se rellena con nitrógeno, lo que hace que no cambie ninguna textura, ni aporte ningún sabor ni olor no deseado.

El secreto de su éxito ha sido, desde el comienzo, hacer las cosas trabajando desde cero, usando los mejores productos (algunos de sus proveedores son Grupo Norteños, o Pescaderías Coruñesas, es decir, high class), sin aditivos ni químicos, consiguiendo sabores de verdad, reconocibles, caseros (no en vano tienen, por ejemplo, tienen tres horas pochando el sofrito de cebolla) y dando al cliente una variedad de platos de calidad semanales (a día de hoy tienen 40 variedades), para que pida de manera habitual y no puntual, una recurrencia que en nuestro caso sucede de manera natural, y está más que conseguida.

Los siguientes pasos de Wetaca, según nos cuenta Efrén, irán en la línea de trabajar en una suscripción en la que puedas hacer un primer pedido, y en función de tus gustos y tus objetivos (perder peso, ganar fuerza, etc…) ellos te irán llevando a casa el menú semanal más adecuado para ti, en función de tus necesidades nutricionales. Estaremos muy atentos y os lo iremos contando, porque desde luego suena más que interesante.

Ahora solamente queda que les sigas en Instagram, y que si aún no lo has probado, te animes a pedir tus tápers semanales y nos cuentes por aquí qué tal la experiencia. Estamos seguros de que te van a enganchar.

David

David

Buena dentadura, estómago de hierro, casi dos metros y un metabolismo maravilloso... una máquina de comer. Alguien tiene que hacerlo, así que como y bebo como loco para después contártelo y que vayas a tiro hecho.

Un comentario

  • Juan Esteban dice:

    la verdad que yo lo uso mucho, es comodisimo. Sobre todo par la gente que teletrabajamos desde casa. Yo principalmente me dedico a invertir en sicav y no tengo tiempo para estar cocinando, me paso todo el dia leyendo noticias sobre bolsa, analizando charts, siguiendo el mercado de valores y atendiendo a otros inversores. Por lo que pienso que comer sano es muy importante para personas que se dedican a invertir en bolsa, ya que pasamos mucho tiempo sentados y sometidos a estress.

Deja un comentario

Suscríbete a
nuestra newsletter

Déjanos aquí tu email y te mandaremos un correo a la semana con todos nuestros planes gastronómicos recomendados.

error: ¡Vaya! Nuestro contenido está protegido