Estábamos de domingo, tocaba paseo por Madrid Río… y buscando opciones para comer en condiciones por la zona, reservamos en el que se ha convertido en nuestro recomendado esta semana, un pequeño restaurante de barrio que rinde homenaje a la abuela de su creador. Te hablo de María del Río (así se llama ella).
Andrea Pirastu (con más de 14 años de experiencia en el sector gastro madrileño) abrió este proyecto en octubre de 2024, con la idea de crear un espacio para disfrutar sin ningún protocolo, comer raciones ricas compartiéndolo todo (tiene una mesa corrida central enorme), y beber una muy buena selección de vinos naturales. Fórmula fácil y ganadora: Producto, cocina sencilla y vino. Desde su apertura lo tiene lleno y con razón.
Su carta es más bien corta, tiene identidad propia, cambia con mucha frecuencia (ojo con los fueras de carta), y aunque tiene un claro eje vegetal: berenjena, calabaza, bimi, calabacín… también te puedes encontrar pescados, incluso algo de marisco, y carnes de diferentes palos, además de su clara apuesta por los embutidos y los quesos, quienes tienen una sección específica en el papel.
Te contamos lo que pedimos en María del Río. Apunta para cuando vayas!
Empezamos con una original Burrata ahumada, con guisantes braseados, tomate semiseco, y crumble de pan al limón; y con su versión del Vitello Tonnato, ternera especiada con salsa poivre-vert (pimienta verde), demi glace, tomate confitado y almendras tostadas.

Después, un fuera de carta que debería quedarse fijo, porque fue de nuestros favoritos, la Crema de garbanzos con bisqué de gambas, gambones al ajillo y sumac.

Y acabamos con los dos platos más contundentes, la Panceta (a baja temperatura) glaseada, con salsa de toffee y miso rojo; y un clásico en su carta, los Fetuccine al ragú blanco, guisantes, menta, y frambuesa deshidratada.

De postre, pudimos con los dos que tienen actualmente en carta, Mousse de ricotta y mascarpone con pera al vino tinto; y una más que correcta Torrija de María con leche de coco.

Buen ambiente, buena música, y sobre todo buenas raciones. En María del Río lo vas a pasar bien, y vas a comer rico, que de eso se trata. Una carta original, con buen producto, y perfecta para compartir, sencillo y efectivo a partes iguales. No te vayas sin probar su versión de la burrata, los fueras de carta que te propongan (la crema de garbanzos es top), y los Fetuccine al ragú blanco. Con un ticket medio que rondará los 35 euros/persona, es de las mejores opciones que hay para comer en condiciones cerca del Manzanares. Ya nos contarás!
Aquí tienes su web, y en este enlace el Instagram de María del Río.
C/ Doña Urraca, 16.