Muchos sois los que nos soléis pedir que no solo recomendamos restaurantes en el centro de Madrid, así que esta semana nos hemos movido a la zona norte, más en concreto al barrio de Arroyofresno (junto a Montecarmelo y Mirasierra), para conocer un nuevo restaurante (del Grupo Mama Campo) que va a dar mucho que hablar. Te hablo de Maeztu.
Se trata de un proyecto que lo tiene todo para convertirse en una referencia en el norte de Madrid. Tras el éxito de Bar Trafalgar, ahora apuestan por una versión más madura, con más fondo, pero igualmente pensada para compartir, y muy apetecible.
Y sí, vuelve a funcionar. Esta vez, lejos del centro y con dos terrazas (una cerrada y otra abierta) junto a un parque infantil, y con una propuesta que se apoya en tres pilares: producto de temporada de primera, cocina honesta que lo respeta y eleva, y la brasa como gran protagonista.

En cocina de Maeztu están Luis Tejuca, Mikel Nuñez y Guzmán Yllera, con experiencia en restaurantes de la talla de DiverXo, Santceloni, Zalacain o A`Barra. Han diseñado una carta sencilla y muy efectiva, en la que te vas a encontrar tres secciones: «Picoteo Fino», «A la brasa para compartir» y «Guarniciones».
Desde sus clásicas bravas amilhojadas, croquetas de jamón ibérico, o un Pastrami de Wagyu (hecho en casa), hasta mucho producto tocado por la brasa: verduras como los puerros asados o las berenjenas a la llama (tremendas), pasando por pescados como el rodaballo o el rapito, o carnes como su cabecero de ibérico de bellota, o el solomillo de vaca madurado. Todo con el denominador común de salir trinchado y listo para compartir.

Empezamos con el que es ya un clásico en Maeztu, sus Huevos rotos con gambón al ajillo, tremendos. Lo que sobró de yema lo rebañamos con un pan de masa madre de sus vecinos, El Horno de Babette.

Seguimos con el Pastrami de wagyu (hecho en casa), en lonchas muy finas y acompañado de un picadillo de encurtidos que le va que ni pintado.

Pasamos a su sección de brasas, con un par de verduras. Berenjena a la llama (glaseada con una salsa oriental), y Cogollos con parmesano rallado y salsa César clásica.


Apunta otros dos imprescindibles en Maeztu, Butifarra al fuego, y Mollejas de ternera laminada con salsa diabla. Estas últimas tienes que pincharlas, mojarlas en el limón braseado que lo acompaña. Flipas.

Fuimos con ganas de probar mucho, y de mucha carne a la brasa, por lo que también cayeron otras dos piezas. Solomillo de vaca madurado, acompañado de su versión de salsa Robert.

Por último, y también para compartir (como todo lo que pedimos) el Cabecero de ibérico de bellota (a baja temperatura) con mojo verde con piquillos confitados como guarnición. Se desmiga como si fuera mantequilla, y se moja con la salsa para contrarrestar la potencia de la carne. No dejes de pedirlo en tu visita a Maeztu.

De postre, pedimos dos, ambos también con muy buen nivel. Una tremenda Torrija (ojo, receta de un restaurante estrella Michelin) y un cremosísimo Tiramisú. Broches de oro en Maeztu.

Maetzu es un restaurante, un asador, y una terraza al mismo tiempo. Un proyecto que con pocos meses de vida tiene muy claro que con producto y brasas (cero postureo), y con una carta inteligente donde todo está pensado para compartir sin parar, se nos antoja como una opción muy sólida en la zona norte. Todo en su carta es apetecible, pero destacaría su huevos rotos, la berenjena glaseada, las mollejas, el solomillo y el cabecero de ibérico. La carta de vinos también es potente, con más de 50 referencias. Y el ticket medio también ayuda, pues comiendo muy bien rondará los 45€ por persona. Puedes ir desde para tomar el aperitivo hasta para cenar con colegas (las sobremesas en su terraza acristalada pueden ser eternas con los niños jugando en el parque) y no cierran por la tarde. Ya nos contarás.
En este enlace puedes ver la web de Maeztu, y aquí echar un ojo a su perfil de Instagram.
C/ María de Maeztu, 112 (Arroyofresno)
Que pasada de sitio!! Volveré en breve…!!