Skip to main content

No somos los únicos que lo hemos notado. Las cartas de muchos restaurantes parecen calcos, y aunque no ponemos en duda la calidad, sí que echamos en falta las ganas de sorprender y romper esquemas. Precisamente sobre rupturas con los cánones y de tomar riesgos va el nuevo restaurante de la semana: Manifesto 13, un restaurante italiano muy singular que combina sabores de latinoamérica, vinos diferentes y rap de los 90´ como banda sonora.

Con apenas unas semanas de vida, Manifesto 13 sacude la tradición made in Italy en una carta breve pero intencionada, donde las pastas artesanas (cuentan con 3 tipos de frescas y dos secas de Gerardo Di Nola) son protagonistas y los productos de temporada -aprovechados en su totalidad- marcan en buena medida, el sabor de esta primera propuesta.

Con el lema al modo nostro por bandera, los 4 socios, encabezados por Nico, defienden una cocina muy personal “Aquí no vienes a sentirte como en casa, sino que vienes a nuestra casa, a disfrutar de nuestra cocina, de nuestros vinos, de cómo nosotros disfrutamos de la gastronomía” explica el peruano, quien dejó su trabajo en una multinacional de Londres para abrir el que es su primer restaurante en la capital.

En pleno barrio de Chamberí, Manifesto 13 consigue crear un ambiente íntimo e informal, un restaurante al que puedes ir con pareja, con un grupo de amigos o simplemente tú solo para disfrutar de un buen plato. Además, el local esconde una colección fantástica de vinilos, una planta inferior con una gran mesa a modo de reservado y un espacio donde elaboran la pasta fresca a diario.

En su primera carta encontramos combinaciones llamativas que en la práctica, funcionan francamente bien como los Angolotti con piña y parmigiano “Queríamos ofrecer otra cara, platos que no se ven en Madrid y otros platos que son fruto de nuestra invención” insiste Nico.

Y en sala nos dejamos aconsejar por John: el primer entrante tenía que ser la Tosta de Anchoas de Santoña con mantequilla de oveja y pan de brioche de Clan Obrador. ¿Las primeras sensaciones? Un bocado excelente, que pide repetir. Después, la Panzanella de puerros, pimientos asados y fiore sardo. Las verduras no faltan (ni fallan) en la carta. Perfectas, al punto, para repetir.

A continuación optamos por el plato de Setas silvestres (maitake y melena de León) y coliflor confitada en mantequilla, huevo de corral y pimentón de la Vera. Un plato con sabores otoñales y con un producto muy bien trabajado.

Para los principales, optamos por una pasta fresca y otra seca. Advertimos, en tu visita a Manifesto 13 este plato no puede faltar. Está llamado a ser motivo de peregrinación al restaurante: los arriesgados y tremendos Agnolotti con piña (sí, de piña), parmigiano, mantequilla y salvia frita.

Es sin duda, un plato provocador (más de un italiano se estará llevando las manos a la cabeza) pero os aseguramos que es una maravillosa combinación de sabores, que se mueve entre el dulzor y la acidez de la fruta, la salinidad del queso y la textura al dente de la pasta casera. Una genialidad.

La siguiente pasta llegó de la mano de los Rigatoni a la Genovese, una receta tradicional e igualmente sabrosa que por desgracia, se acaba antes de lo que nos gustaría.

El punch final vino con la Carrillera especiada (clavo, pimienta negra…) acompañada de patatas rústicas y maridada con una cerveza artesanal Nora, que se elabora con especias y que roza el estilo IPA. Una combinación sorprendente y muy bien pensada a pesar de que nos faltó un punto de sal en la carne.

Por último y a recomendación de Nico, llegaron los postres… ¡y qué postres! El Tiramisú pasa a nuestro top 10 gracias a la galleta y la sutileza de la crema.

El segundo postre y punto final de nuestra primera visita fue el Crème Caramel, elaborado con haba tonka e inspirado en una receta que los chefs descubrieron en Perú. Simplemente espectacular. La textura de flan super cremoso convive con las escamas de sal de la parte superior y todo sin caer en un postre empalagoso. Otro hit de la carta.

Es una gozada descubrir restaurantes como Manifesto 13 que desprende una actitud divertida, arriesgada y sin complejos. Tanto el interior del local como su carta, invitan a probar platos barnizados de italianidad, con excelentes pastas caseras, recetas con guiños a Latinoamérica y España y postres de primerísimo nivel. Su carta de vinos está plagada de pequeños productores, vinos naturales y vinos biodinámicos que trabajan con el sulfuroso al mínimo. También en su bodega intentan plasmar su visión de la gastronomía y no caer en clichés. Y el ticket medio ronda los 35-40€ y te aseguramos que merece la pena. De hecho, estamos convencidos de que en próximos cambios de carta – la siguiente será de cara a primavera – habrá más hits arriesgados que degustar al modo suo.

Aquí tienes la web de Manifesto 13, y aquí puedes seguirles en Instagram.

C/ Hartzenbusch, 12.

Suscríbete AQUÍ a nuestra newsletter para que te enviemos al mail, cada semana, todos nuestros planes y recomendaciones gastronómicas.

Sandra

Periodista made in Madrid. Enamorada del chocolate y del café. Como con los ojos y odio las calorías. Muy fan del salmón. Busco tesoros culinarios.

3 Comentarios

  • María dice:

    Hola se pueden hacer tarjetas regalo en ese lugar, me ha gustado y sería para mis hijos, gracias

  • Blanca dice:

    Supongo que os habrán invitado porque no es un restaurante digno de vuestra pagina. No tiene nada pero nada de italiano. Pero nada de nada. La pasta digna de un fast roído pero de los malos malísimos que horror,,!!!! En mi casa se come mejor pasta Que desastre ‍♀️

  • azucena dice:

    gracias, me gusta mucho la pasta y este articulo es muuyyy interesante

Deja un comentario

Suscríbete a
nuestra newsletter

Déjanos aquí tu email y te mandaremos un correo a la semana con todos nuestros planes gastronómicos recomendados.

error: ¡Vaya! Nuestro contenido está protegido