Puede parecer muy milenial, pero el término food porn apareció por primera vez en 1977 en una publicación del periodista Alexander Cockburn (“The New York Review of Books”). Esta metáfora culinario-sexual tiene una explicación científica. ¿Por qué nos atraen tanto las imágenes de comida exhibicionistas?

LO QUE SABE LA CIENCIA

Que la boca esté situada cerca del cerebro en casi todas las especies, no es casualidad. La expresión comer con los ojos cobra todo el sentido. Existe una clara conexión entre la visión y la sensación de placer. Los estímulos visuales, como el food porn, estimulan, primero el cerebro, y en consecuencia a nuestro apetito. Es lo que se llama el “hambre visual”.

Los neurotransmisores son los que provocan esa sensación de energía, de bienestar y de placer cuando comemos, pero no olvidemos el segundo cerebro, el estómago. Nuestro cerebro genera cien billones de neuronas que controlan y dirigen nuestro cuerpo, de las que cien millones se destinan al sentido del gusto. Todo lo que comes influye directamente en cómo piensas y sientes. Es la llamada Psiquiatría Nutricional.

Según el estudio Eating with our eyes: From visual hunger to digital satiation, el ser humano nunca antes había estado tan expuesto a la visualización de platos de comida, especialmente con el nacimiento de las redes sociales. Y sí, esta sobreexposición a imágenes, videos, programas de cocina… influye en la ingesta de calorías que realizamos. El resultado del estudio demuestra que ante más “food porn” y bonitos emplatados, comemos más y comemos peor (más azúcares).

¿CÓMO LO HACE EL CEREBRO?

La culpable de que nos guste tanto comer, es la dopamina, una hormona que se libera dos veces, tal y como han comprobado en el Instituto Max Planck para la Investigación del Metabolismo de Alemania: primero se segrega cuando la comida entra en la boca y la segunda descarga, cuando llega al estómago. Cuanto más apetecible visualmente* sea el alimento, más ganas tendremos de comer y más placer obtenemos como recompensa.

NOTA1*: chefs como Andoni Luis Aduriz está trabajando en el desarrollo de una app para móviles que te permite no solo ver bonitos platos, sino olerlos antes de ir al restaurante. 

¿SIEMPRE EL MISMO PLACER?

La sobreexposición produce un efecto anestésico según el equipo médico del Crossmodal Research Laboratory de Oxford. Ante estimulación** constante, el cerebro inhibe las ganas de comer. Aunque el cerebro puede anticipar más recompensas por la ingesta de alimentos, al mismo tiempo experimenta menos placer sensorial como resultado de comer”. El mejor ejemplo posible es el Muk-Bang, una extraña tendencia nacida en Corea que consiste en comer cantidades desorbitadas de un alimento y grabarlo en Youtube.

NOTA2**: No todo es ni tan bonito ni tan suculento como en estos anuncios que hemos seleccionado. Echad un vistazo a la trilogía Real Food, but not really del australiano Minhky Lee, quien desmonta los shootings gastronómicos.

En cualquier caso, dejadnos fantasear un poquito con estas 7 espectaculares campañas food porn… ¡No apto para menores!

SWISSME – Los zumos más atrevidos

“Sugerente” se queda corto. Esta campaña de SwissMe va un paso más allá de lo que podemos considerar “sexy”, porque comer fruta puede ser una experiencia de lo más sensorial. No nos engañemos: vender smoothies sanos, veganos y sin gluten no vende lo mismo que una campaña con toques de “food porn”. Diseñada por la agencia londinense PLAY, el video dio mucho de qué hablar, incluso se llegó a plantear si se podía reproducir solamente a partir de las 9 de la noche. Lo confesamos, nos encanta el toque pícaro.

OASIS – Hasta las manzanas dan juego

Desde 2006, la marca francesa Oasis se decantó por crear mascotas que representaran a cada una de las frutas de sus zumos. Sin embargo, nos conquistaron con este anuncio titulado “Youpomm”  de manzanas y melocotones de lo más sensual.

M&S – This is not just food… 

“No es solo comida, es comida de Marks & Spencer” Hay muchas formas de disfrutar de la comida. No hay más que ver el anuncio de la marca británica promocionando algunos de sus platos como el Salmón con salsa holandesa, trifle, coliflor con queso o la suculenta pizza Detroit. La agencia Grey está detrás de esta campaña food porn, retomando una estrategia que la marca ya había empleado diez años atrás. ¿Te seduce? A nosotros sí.

Devoir – No estás solo

¿Eres adicto al food porn? Este anuncio de Devoir para la SuperBowl le echa mucho humor a la obsesión de muchos por la comida visualmente atractiva. ¿Puede afectar a una relación? No te preocupes, el primer paso es admitirlo.

Lurpak – Déjate llevar

La gastronomía tiene ese lado loco, genial, lleno de creatividad, y Lupark ha sabido exprimir muy bien ese toque sexy con la campaña “Freestyle”. Mucho sabor, color y jugo a golpe de jazz para que des rienda suelta a tu imaginación y llegues hasta donde te pida el cuerpo… ¡y venden mantequilla!

Raiza Costa -La muerte de la food porn

Para quien no conozca a Raiza Costa, ya estáis tardando en meteros en su web y redes sociales para cotillear lo que esta repostera hace. Su canal de Youtube (Dulce Delight) está dedicado solo a postres y dulces hechos con ingredientes naturales y este video es una declaración: El food porn ha muerto. Toca volver a la realidad.

IKEA – ¿Nos relajamos?

A la mesa: platos, cubiertos… y el móvil. Si no lo publicas esa foto de tu suculenta comida en un garito de moda con el hastag #foodporn, parece que no ha existido nunca el momento. Por eso no es casualidad que hayamos querido cerrar este post con este anuncio de IKEA. Más relax, menos postureo. Let´s relax.

Seguro que conoces algún ejemplo de food porn que te ha llamado la atención y ha despertado tus sentidos… no te cortes. ¡Deja tu aportación!

Foto de portada: Unsplash

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