El pasado 29 de septiembre se celebró el primer Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos. ¿Por qué? Probablemente para recordarnos que, según los datos del Ministerio de Agricultura, aproximadamente 8 de cada 10 hogares españoles tiran comida a la basura. ¿Cuánta comida? Los datos hablan de casi 1,5 kilos/litros de alimentos y bebidas a la semana por hogar, entre productos sin elaborar y recetas cocinadas. Una cifra que representa más o menos, el 5% de los productos que compramos. Así dicho parece poco, pero… ¿y si te decimos que hablamos de un total de 1.352 millones de kg/l de alimentos y bebidas arrojados a la basura en nuestro país en el año 2019?

Tu sentido común dirá que es hora de evitar este desastre, y contribuir a una vida más sostenible y responsable. Los movimientos sociales invitándonos a frenar el despilfarro y a consumir solo lo justo ya son un must, como  la aplicación Too Good To Go (que avisa de los establecimientos próximos con productos a punto de caducar y por tanto con precios mucho más reducidos). Por su parte, las marcas de utensilios de cocina concentran todo su esfuerzo en diseñar envases que ayuden a prolongar al máximo la vida de los alimentos. Y es que, en este momento, nuestra relación con la comida ha de ir enfocada al Zero Waste y a una actitud mucho más cuidadosa hacia el planeta porque #LaComidaNoSeTira.

AISLAR PARA CONSERVAR

“Lo ideal sería que pudiéramos consumir siempre los alimentos frescos, ya sean cocinados o no. Pero sabemos que esto no es posible en todas las ocasiones así que contamos con diferentes métodos de conservación, que además nos ayudan en nuestra planificación y organización diaria”, comenta Maite Garasa, product manager del área Kitchen de ZWILLING J.A. Henckels Iberia S.A.

Los métodos más usados hasta ahora han sido los recipientes de plástico o cristal; y las bolsas de congelación tradicionales. Sin embargo, no basta solo con un recipiente que cierre y guarde así, sin más. Cuando intentamos prolongar la conservación de un alimento, ya sea fresco o elaborado, es importante que permita quitarle el aire y aislarlo al máximo. “La oxidación es una de los principales enemigos de la frescura de nuestras preparaciones o alimentos frescos porque el oxígeno comienza a afectar a los productos, y facilita que aparezcan bacterias, microorganismos o moho. Por eso, hacer el vacío a los recipientes permite extraer el aire que queda dentro. Con ese vacío, eliminando el aire y con ello el oxígeno del interior de los recipientes, conseguimos mitigar el efecto nocivo y podemos conservar los alimentos frescos durante más tiempo”, explica Garasa.

FRESH & SAVE

En este sentido, por ejemplo, la compañía Zwilling ha diseñado Fresh & Save, un innovador sistema de almacenaje al vacío con el que los alimentos llegan a conservar todo su valor nutricional, aromas y vitaminas, y se mantienen frescos hasta cinco veces más que con un sistema de conservación convencional. Sí, has leído bien, cinco veces más.

“Los envases de la gama Fresh & Save, tanto los recipientes de cristal, y plástico, como las bolsas al vacío, son nuestra manera de frenar el desperdicio alimentario. Es importante recordar que los residuos alimentarios se producen principalmente en los hogares y se estima que el 60% de este desperdicio podría reducirse con una mejor gestión, preparación y conservación de los alimentos. Por otra parte, si hablamos de razones, el 58% de los residuos se generan por una limitación en el tiempo de almacenaje. Así que mantener los alimentos frescos con un método que los preserve durante más tiempo es una de las mejores formas para evitar el desperdicio de nuestros recursos”, afirma Garasa.

Los residuos alimentarios se producen principalmente en los hogares y se estima que el 60% de este desperdicio podría reducirse con una mejor gestión, preparación y conservación de los alimentos. Clic para tuitear

¿ENVASE DE CRISTAL O BOLSA HERMÉTICA?

La elección dependerá de cada uno y de lo que se quiera refrigerar o congelar. En un principio las bolsas al vacío están especialmente recomendadas para congelar la carne y el pescado crudos, aunque también tienen otra función: cocinar a baja temperatura para preservar las cualidades nutricionales, textura y sabor del alimento. Pero si hablamos de conservación como tal, las bolsas al vacío permiten guardar ciertas verduras y productos frescos de una manera más ordenada y protegida en el frigorífico (zanahorias, judías verdes, guisantes, trozos de calabaza…); mientras que para las frutas más delicadas, como las fresas, arándanos, higos, ciruelas o uvas, por ejemplo, los envases de cristal al vacío son perfectos, porque miman la textura y presencia del producto en el tiempo.

En cualquier caso, es importante tener en cuenta algunos consejos básicos:

– Los diferentes alimentos no deben entrar en contacto entre sí para preservar sus aromas y evitar contaminaciones cruzadas. Cada uno en su recipiente.

– Los alimentos cocinados deben refrigerarse una vez hayan llegado a temperatura ambiente, nunca en caliente.

– Y los alimentos más recientes han de ir siempre al fondo de la nevera; y los más antiguos delante para consumirlos de forma preferente. Por cierto, la gama Fresh & Save ha pensado también en los olvidadizos, y sus envases llevan incorporado un código QR, que conecta los alimentos conservados a la app ZWILLING Culinary World. Una aplicación con un catálogo de un centenar de recetas, y con una función de recordatorio muy útil para saber cuáles de nuestros alimentos y platos conservados en el frigo o en el congelador están a punto de caducar.

CONSERVA BIEN, COME MEJOR

Estos sistemas al vacío son una herramienta adecuada para los amantes del batch cooking, ya que permiten una mejor planificación de los menús que cocinaremos para consumir durante la semana; sinónimo de una alimentación más equilibrada.

Por otra parte, conservar al vacío es fundamental si queremos disfrutar de un buen café, y de infusiones y especias frescas y aromáticas durante semanas. O si quieres prolongar el buen estado de un vino abierto. Los selladores de vino al vacío, por ejemplo, ayudan a conservar sus notas afrutadas y su frescura incluso después de varios días descorchado.

Todo bien conservado, envasado al vacío y almacenado nos permitirá, sin duda, comer bien con una actitud más saludable y sostenible.

Teresa

Teresa

Periodista de formación y vocación; curiosa de nacimiento; positiva, soñadora y buscadora de aquellos porqués (grandes o pequeños) que se esconden detrás de las cosas. ¿El objetivo? Entender y apreciar mejor el valor de todo lo que se cuece en esta vida.

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