Seguro que si eres de los nuestros, amante además del buen comer, del buen cine, tendrás controladas varias películas en las que la gastronomía cobra protagonismo. Un buen tandem, que cientos de veces se ha convertido en combinación ganadora en escenas míticas que han quedado para la posteridad. Aquí va nuestro particular homenaje a estos directores que con gran criterio han sabido elegir a la perfección 10 bares y restaurantes de película.

Vicky, Cristina, Barcelona.

La fascinación de Woody Allen por la ciudad condal queda claro en esta película.

La sensualidad corre por parte de Scarlett Johanson y de Javier Bardem en esta escena grabada en 4Gats, un restaurante creado por un camarero catalán, Pere Romeu, que viajó a París a finales del s.XIX. Después de trabajar en el cabaret Le Chat Noir se puso manos a la obra y de vuelta a Barcelona inauguró 4 Gats en 1897. Por sus mesas han pasado genios como Picasso, Rubén Darío, Isaac Albéniz y por supuesto, Woody Allen, que será neurótico pero los restaurantes los elige bien.

Cuando Harry conoce a Sally

Sí. Fue aquí, en uno de los asientos del Katz Delicatessen, donde Meg Ryan se marcó el monólogo más mítico de la historia del cine. Uno de esos restaurantes de película, visita obligada para estrellas de cine y cualquier neoyorkino que tenga buen criterio: desde 1888 congregan a una legión de adictos a su sándwich de pastrami, la especialidad del Katz´s que a Sally tanto le gustó. De eso no hay duda.

Nikita

Le train blue es de esos lugares en los que la mirada se va al techo: dorados, frescos, lámparas de araña. Lujo en estado puro, ideal para la distracción… eso si no se tiene como acompañante a alguno de los dos protagonistas del video a la altura de este gran salón diseñado en 1989 por el arquitecto francés Marius Toudoire.

Malditos Bastardos

No sabemos qué nos llama más la atención: si ver fumar en el interior de La Renaissance o la paciencia de Melanie Laurent con el soldado alemán Daniel Brühl. Tarantino nos tiene acostumbrados a lo bueno de verdad y Malditos bastardos requería de un lugar tan especial como este, fundado en 1903, cien por cien parisino y con decoración Art Deco. Et voilá!

Lost in Translation

La típica conversación de barra a altas horas de la madrugada entre dos personas que buscan trascendencia vital y no encuentran más que soledad. Con whisky o sin él, el skyline de Tokio embriaga a cualquiera, incluso a Bill Murray. La escena se rodó en uno de los mejores restaurantes de película que recordamos, en el piso 52 del Hotel 3-7-1-2 Nishi Shinjuku, Shinjuku-Ku.

Scarface

¡Welcome to Miami! te diría Al Pacino con el acento sabrosón-yanqui de Tony Montana, el capo de la droga cubano y huido de la justicia que enamora a Michelle Pfeiffer. Pues hasta Miami hay que ir para recorrer algunos locales de la película como El Paraíso en Little Havana o The Babylon. El único que ha sobrevivido hasta la fecha es el Johnny Rockets inspirado en los años cincuenta americanos y que es de los pocos restaurantes de película que al final se han convertido en una franquicia.

Origen (Inception)

Es probable que sigas dándole vueltas a esta peli. ¿Un sueño?, ¿realidad?, ¿sigue dando vueltas la peonza? y lo mismo pasa con el Café Debussy que aparece en una de las escenas de la película, que no existe. Recrearon una terracita parisina con ese nombre cuando en realidad estaban usando la fachada de Da Stuzzi, un restaurante italiano. Gracias Christopher Nolan, nos ayudas mucho…

Blues Brothers

Pasan los años y John Belushi y Dan Aykroyd siguen siendo dos caraduras insuperables: los Blues Brothers entran en el lujoso restaurante con su inseparable traje negro, gafas oscuras y sombrero a juego dispuestos a no pasar desapercibidos ante el resto de comensales. El salón que se ve, era una réplica exacta del que existió de verdad hasta 2007, cuando la cuisine de Chef Paul tuvo que cerrar.

Kill Bill

El bueno del camarero japonés no sabe la que se le viene encima. La explosiva Uma Thurman atrae los problemas en Kill Bill I. El Gonpachi fue el elegido por Tarantino: ambiente oscuro e íntimo… uno de esos restaurantes de película ideales para una cena… o para comenzar una venganza sangrienta. A bottle of sake, ¡please!

Donie Brasco

Si eres un policía infiltrado en la mafia, ten cuidado de adónde vas a comer. Un pequeño pero fundamental detalle cultural casi le cuesta la vida al bueno de Donnie (Johnny Deep) y es que llevar micros ocultos en las pantorrillas tiene sus inconvenientes en los restaurantes japoneses.

Venga… suelta, ¿cuáles son esos restaurantes de película que te vienen a la memoria después de leer esto?

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