Una de las uvas más españolas, posiblemente la más importante después de la tempranillo, es la uva garnacha. Tanto por cantidad, con múltiples elaboraciones por toda la península, como por calidad (hay un buen puñado de vinos destacables), podemos considerar a la garnacha como una variedad a tener muy en cuenta.

Por supuesto no solo se da en nuestro país, y como pasa en muchas ocasiones, con mejores resultados. No solo nos la roban sino que encima tenemos que aprender de algunos vinos elaborados en el sur del Ródano o en el Roussillon. De hecho muchos enólogos españoles confiesan estas zonas como referencias a la hora de elaborar sus vinos… señor, dame paciencia.

Estamos hablando de un tipo de uva de ciclo largo que genera una buena carga alcohólica. Tan polivalente es que se emplea tanto para rosados, tintos y dulces. Pero lo más importante, en mi opinión, es que es muy sensible al terroir. Dependiendo de clima, suelo, etc… los vinos pueden cambiar drásticamente. Y por supuesto con una buena capacidad, si es tratada como debe ser, para trasmitir esencia y emociones. Para hacer vinos de calidad en resumidas cuentas.

Históricamente ha sido el complemento ideal de la uva tempranillo en Rioja. Aun recuerdo una bestial vertical que hicimos hace unos años de Viña Real Gran Reserva donde hubo claros y longevos ejemplos de esto. Desgraciadamente los tiempos han cambiado y pocas son las bodegas que trabajan con un porcentaje significativo de garnacha. Sus motivos tendrán, pero desde luego son ya unos cuantos viejunos los que me he tomado donde la uva garnacha está presente por encima de un 25% (por decir una cifra) y estaban acojonantes, of course.

Y como ya sabéis que me gusta hacer listas, sobre todo negras, vamos a poner algunos ejemplos que me congratulan, donde la garnacha es la protagonista de la película y donde se refleja perfectamente la identidad de su zona. La garnacha como transmisor del medio (que frasaza eh).

Aragón

Se dice que la zona de origen de esta variedad podría ser Aragón. Desde luego allí es un clásico aunque no siempre sus vinos son los mejores. Me llama la atención que una DO como Somontano se dedique a hacer vinos con variedades de uva que nada tienen que ver con la región y su historia. Demasiado modernismo mal entendido, ya volverán.

Nos tenemos que ir pues, como diría algún maño, a otras zonas de la provincia para encontrar buenos y recomendables ejemplos. Pero no, no voy a hablar del 3 picos de Borsao, un vino al que no le veo la gracia a pesar de puntos y precio. Ni tampoco de vinos de más de 16 grados como Alto Moncayo, aquí sí que aceptamos caldo como animal de compañía.

Yo me quedaría, por ejemplo, con algo como Las Rocas de San Alejandro, vino de Calatayud, donde pega de lo lindo pero que mantiene un perfil de cierta frescura sin caer en jarabes.

Unos 10 euros de vino donde podemos encontrar esa nota de fruta negra tostada al sol tan característica de los vinos de la zona. Ojo, que no hablo de tostado de la madera. Buena golosidad, toquecitos de hierbas como tomillo o romero. Y un final de regaliz y mineralidad. Agradable y con entidad. Hace poco le dí candela a un más que correcto 2010. Recorrido tiene, me gusta.

Rocas de San Alejandro (vía www.gourmethunters.es)

Rocas de San Alejandro (vía www.gourmethunters.es)

Monsant

Dicen los expertos, no los viciosos como yo, que el Priorat es cariñena y el Monsant es garnacha. Como para contradecirles.

Un ejemplo de esto sería Altaroses 2012 elaborado por Joan D’Anguera. Un zumito del Mediterranao. Un zumito de frutos del bosque, pero un bosque de pinos, frescura. (Lo de las palmeras por toda la costa española es un invento, ¿no sabes?). Hierbas aromáticas a lo Jamie Goode. Delicioso.

Lo podéis conseguir en vinoteca Tierra a unos 12 euros.

Altaroses (vía www.vinificats.wordpress.com)

Altaroses (vía www.vinificats.wordpress.com)

Rioja

Se suele decir que los mejores ejemplos de garnacha en esta región salen de la subzona de La Rioja Baja. El clima, su proximidad a Aragón… Sin embargo el vino que quiero comentar viene directamente del otro extremo, Rioja Alavesa. Lo que le dá una un puntito de interés adicional.

Estamos hablando del Escondite del Ardacho El Abundillano, 2013. Un vino del amigo Roberto Oliván y su bodega Tentenublo.

Una parcela que he podido pisar con mis propios pies, y con la lengua fuera, intentando seguir a este loco vigneron a través del viñedo. Menudo palizón nos dio.

Concentrado pero muy fresco. Jugoso, con flores secas y un perfil frutal maravilloso. Balsámico y complejo. Un nivel más para la garnacha. Está es sus primeros años pero yo ya tengo botellitas guardadas para ir viendo cómo evoluciona. Creo que va a ir sacando un perfil mineral acojonante.

Se puede comprar en Lavinia por unos 32 euros, los vale sobradamente.

Ardacho (vía www.elbonplan.com)

Ardacho (vía www.elbonplan.com)

Madrid, Gredos y otras chichas del montón

Zona en constante progresión ya desde hace unos años. Recuperación de un viñedo de gran potencial, viejo, por supuesto. Uno de los sitios de moda ahora mismo. ¿Otra burbuja?. Veremos.

Un concepto de garnacha totalmente diferente, infusiones de uva. Finura, poca extracción, buscando la elegancia y la altura. Un concepto bastante borgoñón. Vinos agradables, fáciles de beber, no exentos de chicha.

El mayor problema que veo puede ser la evolución de los vinos, algún ejemplo del 2010 he bebido hace poco que está empezando a caer. Demasiado pronto en mi opinión.

Sé que son jóvenes, que están casi en pruebas, sé que me encantan y por eso me jode.

¿Quizás hay que extraer un poco más?. ¡Dios mío lo que he dicho!.

Os animo a probar un Tres Patas de Bodegas Canopy, aun se puede conseguir la añada 2010 por ahí.

TresPatas (vía www.lahvino.dk)

TresPatas (vía www.lahvino.dk)

Estamos en Méntrida, suelos de granito que aportan una mayor frescura, y una vinificación que respeta a la variedad consiguiendo una bonita complejidad debido a un gran trabajo con la madera. Para mi de los vinos más sólidos de la zona.

Flores secas, especias, poderío. Un gran tinto a un gran precio. Buscad en Lavinia ese 2010 por unos 12 euros.

Pero si lo que queréis es más finura, elegancia y frutosidad, recomiendo, por ejemplo, un 4 Monos 2013. Interesantísima mezcla de garnachas de los pueblos de Cadalso, San Martin de Valdeiglesias y Cenicientos (una de las villas olvidadas en este boom de la zona). Lo teneis en La Tintorería por 16,50.

¡Qué sed!.

4 monos tinto 2013 (vía latintoreriavinoteca.com)

4 monos tinto 2013 (vía latintoreriavinoteca.com)

Garnachas para todos los gustos, de todos los estilos y para todos los días. Cuando paseis del Rioja-o-Ribera pedid una garnacha o morid.

Foto de portada: Uva Garnacha (vía blog.bodegaspeique.com)

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